jueves, 22 de septiembre de 2022

Editorial: "Benefit of Early Revascularization Based on Inducible Ischemia and Left Ventricular Ejection Fraction."

 Benefit of Early Revascularization Based on Inducible Ischemia and Left Ventricular Ejection Fraction.

Dra. Barceló Andrea
Médica Cardióloga.

Introducción

La utilidad de la revascularización precoz entre pacientes con isquemia miocárdica ha sido sujeto de estudios observacionales y ensayos clínicos randomizados. Sin embargo, muchos de estos estudios han sido realizados entre pacientes con función ventricular izquierda normal. Es necesario esclarecer el beneficio potencial de la revascularización miocárdica precoz entre pacientes con disfunción ventricular izquierda. Su importancia radica en dos factores: el incremento proporcional de eventos cardíacos y mortalidad por todas las causas asociado a la disminución de la función sistólica, y las altas tasas de isquemia entre pacientes con mala función. En este estudio se evalúa la relación entre isquemia miocárdica, mortalidad y el tipo de tratamiento (médico vs. revascularización precoz), en una extensa cohorte de pacientes sometidos a SPECT desde el año 1998 al año 2017, con estratificación de pacientes acorde a la Fracción de Eyección Ventricular Izquierda (FEVI).

Métodos

Se identificaron 52853 pacientes consecutivos sometidos a un SPECT desde 1998 a 2017, 43443 pacientes fueron incluidos en la población final. La información demográfica fue obtenida al momento del test e incluyó edad, sexo, síntomas, factores de riesgo, índice de masa corporal, medicación y enfermedad coronaria previa (infarto de miocardio o revascularización previa). Los datos de la revascularización fueron recolectados prospectivamente e incluyó pacientes que fueron sometidos a Angioplastia o Cirugía de Revascularización en los primeros 90 días después del test. Se realizó SPECT de reposo/esfuerzo o farmacológico según protocolos estandarizados, con interpretación visual semicuantitativa de cada segmento miocárdico. Los porcentajes de isquemia miocárdica fueron considerados como: menor a 5%, 5 a 9%, 10 a 14% y más de 15% como sin isquemia, leve, moderada y severa, respectivamente. La FEVI fue medida con Gated Spect. La media de seguimiento fue de 11.4 años y la mortalidad fue analizada con el uso de registros internos del hospital. Se utilizó una puntuación de propensión para ajustar la no aleatorización a la revascularización, seguida de un modelo multivariado de Cox, ajustado para la puntuación de propensión y las variables clínicas para predecir la mortalidad por todas las causas.

Resultados

43443 pacientes fueron incluidos con una edad media de 62 ± 13.4 años, 55.8% hombres. Comparado con el grupo de tratamiento médico, los pacientes sometidos a revascularización precoz fueron más añosos, más hombres, con enfermedad coronaria conocida, angina típica, hipertensión arterial, hipercolesterolemia y diabetes. También tuvieron mayor frecuencia de isquemia, escara miocárdica, dilatación transitoria y mala función del VI. La frecuencia de isquemia inducible varió sustancialmente en relación a la fracción de eyección de reposo y la presencia o ausencia de angina típica: desde 6.7% entre pacientes con FEVI >55% y sin angina, hasta 64% entre aquellos con FEVI <45% y angina típica. Durante una media de seguimiento de 11.4 años el 28.8% de los pacientes fallecieron, lo que representa una mortalidad anual del 3%.

Entre los pacientes bajo tratamiento médico hubo un incremento en la mortalidad asociada al incremento de la isquemia miocárdica desde un 2.6% por año entre los pacientes sin isquemia, hasta un 7, 3% por año entre los pacientes con isquemia severa. La revascularización precoz se asoció con una reducción del riesgo de mortalidad por todas las causas en pacientes con más de 8.1% de isquemia miocárdica, tanto en aquellos con buena o mala función; y no hubo diferencias entre pacientes con isquemia leve o sin ella. Entre los pacientes con FEVI > al 45% la revascularización precoz se asoció a una reducción del riesgo de mortalidad por todas las causas en aquellos con isquemia severa. En el subgrupo con FEVI <45% se redujo la mortalidad tanto con isquemias moderadas o severas. Con respecto a la evaluación temporal y a los cambios en el tratamiento desde el 1998 al 2017, se observó que la asociación entre la revascularización miocárdica con la potencial reducción del riesgo de mortalidad con el incremento de la isquemia, fue sostenido entre los distintos períodos evaluados.



Discusión

Luego de la introducción de los estudios de estrés con radionúclidos en el 1970, fueron muy utilizados para guiar cuáles pacientes se van a beneficiar de una revascularización miocárdica, basado en la evidencia de una relación entre la isquemia inducible y los eventos cardíacos, y en la presunción de que la revascularización, al reducir la isquemia, puede reducir también eventos. Un estudio observacional de Hachamovitch et al, evaluó más de 10 mil pacientes sometidos a SPECT de 1991 a 1997, concluyó que la revascularización precoz se asocia a disminución de la mortalidad entre pacientes con isquemia moderada a severa. Sin embargo, no hubo diferencias en los resultados entre pacientes con enfermedad coronaria estable que fueron prospectivamente randomizados a revascularización precoz vs. tratamiento médico en dos grandes estudios (COURAGE y BARI 2D). El reciente estudio ISCHEMIA no encontró diferencias entre la revascularización miocárdica vs. tratamiento médico a través de una larga cohorte de pacientes con moderada y severa isquemia miocárdica. Sólo hubo hallazgos escasos y contradictorios que emanan de los subanálisis de dos estudios: STICH e ISCHEMIA trial. Entre los pacientes del ISCHEMIA trial con una historia de insuficiencia cardíaca o disfunción ventricular, se observó una mayor supervivencia y disminución de eventos entre aquellos pacientes sometidos a revascularización.

La Figura 1 enfatiza la contradicción entre los estudios clínicos con pacientes randomizados a revascularización y tratamiento médico, y el resultado de cinco largos estudios observacionales, incluido el presente. Un punto crucial es la conocida efectividad en reducir eventos del tratamiento médico óptimo basado en guías clínicas usado en el estudio ISCHEMIA. Además, es posible que hayan tenido un sesgo de selección de pacientes de bajo riesgo que no reflejan adecuadamente el nivel de riesgo asociado con isquemia moderada a severa en la práctica rutinaria. Con respecto a las limitaciones de este estudio, no se reunió información acerca de la intensidad y optimización del tratamiento médico luego del test, ni de otras variables que pueden haber influido en los resultados (revascularización completa, extensión de la enfermedad coronaria, y cambios en la carga isquémica). Tampoco se evaluaron endpoints cardiovasculares específicos.

El ISCHEMIA enfatiza la necesidad de continuar estudios teniendo en cuenta el beneficio de la revascularización miocárdica vs. la terapia médica entre pacientes que tienen moderada a severa isquemia durante un estudio de estrés. El presente estudio subraya la pérdida de beneficio general de realizar revascularización entre pacientes estables que no tienen isquemia inclusive cuando la FEVI es reducida.

Finalmente, con respecto a la tendencia de usar test anatómicos como primera línea, los hallazgos sugieren que estos pueden ser útiles entre pacientes con FEVI normal debido a su baja frecuencia de isquemia inducible; sin embargo, los estudios de estrés pueden ser más efectivos cuando se aplican en pacientes con alto riesgo de isquemia como aquellos con disfunción ventricular, enfermedad coronaria conocida o evidencia de aterosclerosis.

Conclusión

El beneficio general de la revascularización miocárdica fue similar entre los pacientes con fracción de eyección normal o disminuida. En ambos grupos de pacientes la revascularización precoz no se asoció a efectos beneficiosos en aquellos que no tienen isquemia o tienen isquemia leve. En contraste, se asoció a mejoría de la supervivencia en pacientes con fracción de eyección normal e isquemia severa, y fracción de eyección disminuida e isquemia moderada a severa.


Referencias:
Rozanski A, Miller RJH, Gransar H, Han D, Slomka P, Dey D, Hayes SW, Friedman JD, Thomson L, Berman DS. Benefit of Early Revascularization Based on Inducible Ischemia and Left Ventricular Ejection Fraction. J Am Coll Cardiol. 2022 Jul 19;80(3):202-215. doi: 10.1016/j.jacc.2022.04.052. PMID: 35835493.

martes, 6 de septiembre de 2022

Editorial: "Trombo ventricular izquierdo tras infarto agudo de miocardio"

Editorial: Trombo ventricular izquierdo tras infarto agudo de miocardio 

Dr. Viñuela Fernando
Médico Cardiólogo

INTRODUCCIÓN
Dentro de las complicaciones seguidas a un Infarto Agudo de Miocardio, se encuentra el trombo ventricular, cuya incidencia actual es cercana al 40%. Previamente era de un 60%, pero éste número ha podido ser reducido en los últimos años debido a la reperfusión y a terapias antitrombóticas. Considero de gran utilidad e importancia su diagnóstico precoz y posterior tratamiento debido a sus temidos fenómenos embólicos capaces de producir.

DESARROLLO
En cuanto al diagnóstico, debemos tener presente que la resonancia magnética cardíaca posee una gran sensibilidad (82-88%) y especificidad (cercana al 100%) para la detección de trombos de ventrículo izquierdo, sin embargo su costo considerable presenta una gran limitante. Teniendo en cuenta esto, el ecocardiograma transtorácico por su amplia disponibilidad y accesibilidad se presenta superior, permitiendo también valorar la función ventricular y anomalías estructurales. En cuanto a este método por imagen se refiere, para la detección de trombo agudo presenta una gran especificidad (95-98%), contrarrestada por una baja sensibilidad (21-35%), debido a limitaciones propias del método (por ejemplo ventanas acústicas deficientes e incapacidad de ver el vértice ventricular) y trombos muy pequeños que son incapaces de ser diagnosticados. ¿Cómo podemos mejorar éstas limitaciones?, agregando un medio de contraste endovenoso para poder visualizar mejor el límite con el endocardio (así, la especificidad asciende a un 99% y la sensibilidad a un 64%).

La tomografía axial computarizada queda relegada en el diagnóstico de ésta patología, sin embargo presenta una elevada especificidad (92%) y sensibilidad (100%) en comparación al ecocardiograma transesofágico para la detección de trombos en la orejuela de la aurícula izquierda.

¿Cuándo es el momento más oportuno para la detección de trombos? La mayoría de los trombos del ventrículo izquierdo pueden diagnosticarse en las dos semanas siguientes al infarto, es por eso que en los pacientes de alto riesgo (infartos de cara anterior, extensos, con disfunción sistólica) que no presentan trombos en las primeras imágenes (48 hs siguientes al IAM), se debe volver a realizar una nueva exploración 2 semanas luego del evento agudo.

Con respecto a la profilaxis, no hay una evidencia fuerte para la anticoagulación con anti vitamina K para pacientes con IAMCEST y trastornos contráctiles (acinesia o disquinesia apical y/o anterior). Sin embargo, aquellos pacientes con un ictus isquémico o un accidente isquémico transitorio en el contexto de un IAMCEST agudo de cara anterior sin un trombo mural demostrable en el ventrículo izquierdo, en los que se identifique una acinesia o discinesia apical de cara anterior, se recomienda la anticoagulación con un AVK durante al menos 3 meses.

Por último, centrándonos en el tratamiento de dicha patología, los anticoagulantes anti vitamina K vs los nuevos anticoagulantes han mostrado en diversos estudios resultados contradictorios; Tabla 1 (TABLA 1). De igual modo, se recomienda que mismo sea de 3 meses preferiblemente con un anticoagulante anti vitamina K (previo puente con heparina) en combinación con un inhibidor P2Y12, para aquellos pacientes con IAMCEST y trombo del VI asintomático con un objetivo de RIN entre 2,0 – 2,5. Dicho objetivo se eleva a un RIN de 2,5 – 3,0 en aquellos pacientes en que además de las condiciones antes mencionadas, presentan un ictus o AIT.


Además, en todos los casos, se recomienda repetir un nuevo estudio por imagen a los 3 meses de producido el evento y con ello, reevaluar la necesidad de seguir o no con el tratamiento anticoagulante; Figura 1 (FIGURA 3)



CONCLUSIÓN
Todo paciente que sufre un infarto agudo de miocardio, sobretodo si es de gran tamaño, padece anomalías de la contractilidad en cara anterior – apical y presenta deterioro en su función ventricular, debe ser sometido a un estricto seguimiento imagenológico con ecocardiograma transtorácico con contraste o eventualmente resonancia magnética para poder detectar la presencia de trombo de ventrículo izquierdo. Si bien, en la actualidad, el tratamiento anticoagulante con AVK es la piedra angular ya que aún los nuevos anticoagulantes no han podido demostrar como mínimo la no inferioridad, el mecanismo fisiopatológico del origen de la formación del trombo podría llegar a ser una pieza clave en el futuro para lograr reducir aún más la morbimortalidad de ésta patología.


REFERENCIAS
Revista JACC. Vol. 79. No: 10. 2022

Editorial: "Adaptación al deporte versus miocardiopatías: ¿Cómo distinguirlas?"

  Adaptación al deporte versus miocardiopatías: ¿Cómo distinguirlas? Dra. Flavia Bilancieri.  Medica Cardióloga. Staff del servicio de ecoca...