viernes, 25 de noviembre de 2022

Editorial: "Adaptación al deporte versus miocardiopatías: ¿Cómo distinguirlas?"

 

Adaptación al deporte versus miocardiopatías: ¿Cómo distinguirlas?


Dra. Flavia Bilancieri. 
Medica Cardióloga.
Staff del servicio de ecocardiografía del Sanatorio Diagnóstico y Diagnóstico por Imágenes Junín


El entrenamiento físico se asocia con una serie de cambios morfológicos y funcionales que, en muchos casos, son similares a formas incipientes de miocardiopatías. Las técnicas de imagen como el ecocardiograma y la resonancia magnética permiten evaluar los cambios estructurales y funcionales del corazón de deportista.

La importancia de conocer estos cambios radica en poder diferenciar formas incipientes de cardiopatía de cambios adaptativos al deporte para prevenir el riesgo potencial que una cardiopatía tendría en un deportista.

Las técnicas de imagen en el estudio del corazón del deportista

La American Heart Association (AHA), American CollegeofCardiology (ACC) y la American Collegeof Sport Medicine (ACSM) en su consenso del 2015 y las Guías de Cardiología del Deporte de la ESC de 2020 establecen la necesidad de realizar un estudio de screening de enfermedad cardiovascular en los participantes en deportes de competición. El examen cardiológico básico sugerido consiste en: valoración de antecedentes, actividad deportiva realizada, exploración física y electrocardiograma. Ante la sospecha de cardiopatía se aconseja realizar un ecocardiograma y una prueba de esfuerzo máxima.

La ecocardiografía resulta una técnica de primera elección (disponible, inocua y de bajo costo). El hallazgo más característico es el incremento del tamaño de las cuatro cavidades. El grado de dilatación va a depender del tipo de ejercicio y el nivel de entrenamiento.

Respecto a la función sistólica (FEVI), si bien no parece haber diferencias significativas entre deportistas y controles, la FEVI suele estar en el límite inferior de la normalidad. Con el incremento de la capacidad funcional, se produce un aumento de los volúmenes ventriculares y una disminución de la FEVI medida por 3D con valores medios del 52%. Se han descrito valores de FEVI ligeramente deprimidas (en torno al 47%) en deportistas sanos en las primeras fases del entrenamiento, con ventrículos pequeños, que parece justificarse por la presencia de cierto grado de asincronía intraventricular. Este hallazgo no parece tener ninguna repercusión en la capacidad funcional ni tiene implicaciones patológicas. La presencia de disfunción diastólica debe hacernos sospechar en una posible patología.

El ventrículo derecho (VD) es probablemente de lo más difícil de valorar en el corazón de deportista. El hallazgo más característico en sujetos entrenados es la dilatación del VD. No parece haber diferencias significativas cuando se compara la función sistólica y diastólica con grupos controles. Las aurículas de los deportistas suelen ser de mayor tamaño, con un punto de corte para la AI de 35,8 ml/m2 y de 23 cm2 para la AD. El tamaño de la raíz aortica no suele modificarse.

El aspecto más debatido en los deportistas es la presencia de HVI. La presencia de grados leves o moderados se consideran fisiológicos, con una prevalencia global de 10% (espesores > 13 mm sólo en 2%). Los parámetros de deformación miocárdica evaluados mediante speckle trackinghan sido estudiados, aunque con resultados algo dispares. Esto puede justificarse por los distintos equipos comerciales empleados, el tipo de deporte y nivel de entrenamiento. Los datos apuntan a que los deportistas no deben tener valores de strain longitudinal global (SLG) muy diferentes a los de la población control. Se ha establecido como punto de corte un SLG >-15 como dato de anormalidad en esta población.



Resonancia cardiaca

La RMC es de gran ayuda en el diagnostico diferencial con algunas miocardiopatías debido a su capacidad para la caracterización tisular del miocardio. Mediante el empleo de las distintas secuencias, es capaz de detectar la presencia de grasa, edemay, tras la administración de gadolinio, detectar fibrosis de reemplazo. Las llamadas técnicas de mapeo se puede ver alteradas cuando cambia la composición del tejido miocárdico y son capaces de detectar la presencia de fibrosis y edema difuso. La secuencia de mapeo T1 tras contraste permite el cálculo del llamado espacio extracelular, de gran utilidad en el estudio del sujeto entrenado. Las secuencias de sangre blanca además del cálculo de los volúmenes y FE de ambos ventrículos o el tamaño de las aurículas nos permiten valorar el espesor miocárdico, la presencia de alteraciones morfológicas, trabeculación y contractilidad.

La fibrosis es probablemente el parámetro de mayor utilidad para hacer el diagnostico diferencial entre cambios adaptativos fisiológicos o una miocardiopatía incipiente. Se han descrito 3 patrones de realce tardío:1) Zona de realce tardío en el septo inferior medio, en el punto de inserción del VD. Este patrón puede encontrarse en 20-30% de los deportistas y no tiene trascendencia clínica; 2) Zona de realce localizada en la cara inferolateral basal y media, intramiocárdico o subepicárdico que puede estar en relación con miocarditis previa que cursó asintomática. Si es pequeña, no se asocia con arritmias ventriculares o síntomas, pero aquellas de mayor tamaño forma una estría subepicárdica y se correlaciona con síntomas y arritmias ventriculares a largo plazo. Este tipo de realce debe ser valorado con cautela y no debe ser considerado como hallazgo incidental; 3) Realce tardío de localización subendocárdica y consistente con infartos silentes, descrita en deportistas veteranos.

Diagnostico diferencial

En la mayor parte de los casos las dudas surgen con la miocardiopatía hipertrófica (MCH), la cardiopatía arritmogénica del ventrículo derecho (MCA), la miocardiopatía no compactada (MNC) y la miocardiopatía dilatada (MCD).

Miocardiopatía hipertrófica

La historia clínica y la exploración ayudan poco en el diagnóstico diferencial cuando el deportista se encuentra asintomático. El ECG está alterado en el 95% de los casos de MCH (ondas T negativas profundas en cara lateral o inferior-lateral, depresión del segmento ST, ondas Q patológicas). El ecocardiograma es la técnica de imagen de primera línea. Debe sospecharse cuando los espesores se encuentren entre 13-15 mm, siendo altamente probable el diagnóstico de MCH cuando sean>15 mm de manera inexplicada. La hipertrofia fisiológica del VI en el deportista suele presentar una distribución más simétrica y homogénea. La FEVI la MCH suele estar conservada o aumentada. Los parámetros de función diastólica y de deformación miocárdica pueden estar alterados, aunque en ocasiones pueden resultar normales en los deportistas con MCH, especialmente en los practicantes de deportes de resistencia aeróbica. La RMC permite una mejor evaluación de la morfología cardiaca, sobre todo de aquellos segmentos que presentan una pobre ventana focal con el ETT. En la MCH existen dos tipos básicos de fibrosis, uno por sustitución producida posterior a la necrosis de los cardiomiocitos y su estudio se realiza mediante el realce tardío con gadolinio (RTG). El otro tipo es la intersticial, que puede valorarse con los mapas de secuencias T1, técnica que deriva en un mejor entendimiento de la progresión y en una mejor estratificación del riesgo en la MCH. 

El desacondicionamiento (retirada temporal de la práctica deportiva) durante un periodo aproximado de 3-4 meses es un método propuesto para algunos pacientes seleccionados con MCH, con el fin de comprobar la regresión de los espesores del VI. Esta disminución podría llegar a ser completa en aquellos que realizan una restricción absoluta. No ocurre lo mismo con el diámetro del VI, siendo posible que persista aumentado hasta en un 22% tras años de desacondicionamiento.



Miocardiopatía arritmogénica

La MCA es una enfermedad genética del músculo cardíaco que se caracteriza por la sustitución del miocardio por tejido fibroadiposo y aparición de AV potencialmente mortales. Aunque la prevalencia es relativamente baja es una causa frecuente de muerte súbita en individuos jóvenes deportistas.

El ECG puede ser normal en las fases iniciales y cuando se aprecian anomalías preceden normalmente a los hallazgos estructurales, siendo las más frecuentes las anormalidades de la repolarización (inversión de la onda T en V1 y V3), trastornos de la conducción y despolarización (presencia de BIRD, prolongación del QRS más de 110 ms en V1 y ondas épsilon).

Su diagnóstico se basa en criterios, los cuales resultan complicados en fases iniciales debido a ser indetectables o mínimos en el ETT. La RMC resulta útil para la caracterización tisular y la posible presencia de RTG.

Miocardiopatía no compactada

La MCNC del VI se caracteriza por un aumento anómalo de trabeculaciones prominentes en el endocardio, generalmente asociado a cierta disfunción del VI. En un porcentaje importante de deportistas asintomáticos (cercano al 8%) se cumplen criterios de MCNC, con un pronóstico incierto.

Las anomalías más comunes del ECG incluyen la inversión de la onda T (frecuentemente en derivaciones inferolaterales). La depresión del segmento ST o la presencia de BCRI es también más común en pacientes con MCNC que en deportistas. La validación de los criterios diagnósticos actuales sigue siendo cuestionada y se encuentran basados en la alta relación de la capa no compactada respecto a la compactada, ya sea en ETT (relación> 2) o en RMC (> 2,3). Otros datos que apoyan su diagnóstico son una función sistólica deprimida (< 50%), disfunción diastólica y el adelgazamiento de la capa compactada (espesor <8 mm en el ETT medido en sístole).

Ante un deportista con hipertrabeculación del VI y un ECG anormal y/o función del VI levemente reducida, o con antecedentes familiares positivos se debe completar el estudio con una evaluación completa que incluya RMC y ecocardiografía de esfuerzo para evaluar la respuesta del VI al ejercicio y monitorización con Holter para determinar la presencia de arritmias.



Miocardiopatía dilatada

La MCD se caracteriza por disfunción sistólica del VI o biventricular con o sin dilatación que no se explican por otras causas. El ECG puede ser normal o presentar voltajes altos y desviación del eje. En cuanto al ETT, si evaluamos una de las mayores series estudiadas de deportistas de élite en nuestro país, observamos que en varones tan sólo aproximadamente un 5% presentan dilatación telediastólica del VI >63 mm, mientras que deportistas femeninas este porcentaje se encuentra con una dimensión ventricular >56 mm. Por otro lado, una FEVI levemente reducida (45-50%) en un deportista con el VI dilatado no debería considerarse siempre “a priori” simplemente como una adaptación cardiológica al deporte (sobre todo en el caso de que este crecimiento no sea armónico entre cavidades). La evaluación de la función del VI durante el ejercicio puede orientarnos hacia un diagnóstico más preciso, ya que el no aumento de la FEVI por encima del 10% en el máximo esfuerzo sugeriría una condición patológica más que una adaptación. La reducción del strain longitudinal global (SLG) no ha demostrado ser un buen discriminador entre la adaptación cardiológica al deporte vs MCD. La RMC es una herramienta muy importante tanto para el diagnóstico diferencial como para la estratificación de riesgo. La presencia de RTG, especialmente la distribución en la pared media de la cara inferolateral se ha asociado con un mayor riesgo de arritmias ventriculares (AV) y MS cardiaca. A su vez, la técnica de T1 mapping también ha mostrado resultados muy esperanzadores a la hora de realizar el diagnóstico diferencial. El riesgo de MS en la MCD es del 2-3% anual y aumenta con una FE más baja y una clase NYHA más alta.

 Conclusiones

En la actualidad se estima que la incidencia de la MSC en deportistas de competición varía entre casi 1/millón a 1/5.000 deportistas al año. Las diferencias en las estimaciones actuales se deben principalmente a la diversidad de las metodologías de estudio y las comparaciones entre poblaciones heterogéneas. Las tasas de incidencia son siempre mayores en deportistas varones que en las mujeres, con un riesgo relativo que oscila de 3:1 a 9:1.

La MSC de deportistas jóvenes generalmente tiene causa en una cardiopatía estructural genética o congénita. Sin embargo, la MSC inexplicada con autopsia negativa, también conocida como síndrome de muerte súbita arrítmica, se notifica en autopsias en hasta el 44% de las presuntas MSC dependiendo de la población de estudio. En deportistas jóvenes aparentemente sanos, la prevalencia de cardiopatías asociadas con MSC es aproximadamente del 0,3%.

En la evaluación inicial del deportista se recomienda, además de la valoración de los antecedentes y exploración física, la realización de un electrocardiograma de reposo. Se sugiere adicionalmente un ecocardiograma y una prueba de esfuerzo ante la sospecha de cardiopatía de base. Ante hallazgos patológicos o sugestivos de cardiopatía estructural se debe continuar la evaluación mediante RMC con gadolinio, siendo su utilidad ampliamente demostrada en estos casos.


Referencias

Artículo de revisión 01: "Adaptación al deporte versus miocardiopatías ¿cómo distinguirlas?. Pág 5- 16. Revista de ecocardiografía práctica y otras técnicas de imagen cardíaca. Vol. 5. Núm. 2. Agosto 2022. Cuatrimestral. ISSN 2529-976X

jueves, 3 de noviembre de 2022

Editorial: "The MASTER DAPT TRIAL (Management of High Bleeding Risk Patients Post Bioresorbable Polymer Coated Stent)"

 The MASTER DAPT TRIAL

(Management of High Bleeding Risk Patients Post Bioresorbable Polymer Coated Stent)


Dr. Picech Adrián
Médico Cardiólogo
Staff del Servicio de Ecocardiografia del Sanatorio Diagnostico
Coordinador Unidad Coronaria del Sanatorio Diagnostico


Introducción

La duración de la terapia antiplaquetaria luego de una angioplastia coronaria en pacientes con síndrome coronario agudo/crónico y alto riesgo de sangrado (HBR), continua siendo un tema de debate.
El objetivo del estudio fue investigar la seguridad y eficacia de un tratamiento antiplaquetario abreviado en dicha población.

Métodos
Fueron randomizados 4579 pacientes con alto riesgo de sangrado que se sometieron a angioplastia con Stent (stent biodegradable ultimaster), luego de un mes de doble terapia antiplaquetaria (DAPT) a tratamiento abreviado (2,295 pacientes) vs tratamiento no abreviado (2,284 pacientes).
La edad media fue de 76 años(± 8.7 años), 33.6% eran diabéticos y 36.4 estaban bajo tratamiento anticoagulante.
En la rama de tratamiento abreviado, 914 pacientes habían presentado IAM en los últimos 12 meses previos a la randomización, y 1381 no lo habían tenido. En la rama de tratamiento no abreviado, el numero correspondiente fue de 866 y 1418 pacientes respectivamente.



Resultados
Los eventos clínicos adversos totales (Net adverse clinical events) y eventos adversos mayores (MACCE)  incluían; mortalidad global, IAM, ACV o Sangrado Mayor (BARC 2,3 o 5). 
En pacientes con infarto previo; eventos adversos mayores, cardiovasculares y cerebrales, se presentaron en el 7.6% de los pacientes de la rama de tratamiento abreviado vs 8.7% de la rama no abreviada. Con respecto a eventos de sangrado (clasificación BARC 2,3 O 5) ocurrieron en el 6.2% de la rama abreviada vs 9.3% de la rama no abreviada.
En pacientes sin infarto previo; eventos adversos mayores, cardiovasculares y cerebrales, se presentaron en el 5% de los pacientes de la rama de tratamiento abreviado vs 4.5 % de la rama no abreviada. Con respecto a eventos de sangrado (clasificación BARC 2,3 O 5) ocurrieron en el 6.7% de la rama abreviada vs 9.4% de la rama no abreviada. 
Las tasas de eventos fueron mayores en el subgrupo de pacientes con IAM previo.

Discusión
La estrategia abreviada no se asoció a una tasa mayor de eventos isquémicos en pacientes con alto riesgo de sangrado, tanto en pacientes con o sin infarto de miocardio agudo o reciente. 
En pacientes con alto riesgo de sangrado, suspender la doble antiagregación luego de un mes, redujo de manera significativa la tasa de sangrados clínicamente relevantes. 
Estos resultados demuestran que es seguro y beneficioso suspender la doble terapia antiagregante luego de un mes,  en pacientes con o sin infarto de miocardio agudo o reciente (en los cuales se utilizó angioplastia con stent biodegradable ultimaster) y alto riesgo de sangrado.

Limitaciones del estudio
El subgrupo de pacientes con Infarto de miocardio agudo/reciente presentó un mayor porcentaje de pacientes con síndromes coronarios sin elevación (NSTEMI 65.1% vs STEMI 29.9%) lo cual limita la interpretación en pacientes con STEMI.
Dicho estudio incluyó a pacientes que solamente recibieron angioplastia coronaria con stent biodegradable ultimaster, por lo que los resultados del mismo no pueden extrapolarse a pacientes que recibieron intervenciones con otro tipo de stents.
El estudio incluyó pacientes con síndromes coronarios agudos y crónicos, dos entidades diferentes,con escenarios distintos en términos de riesgos isquémicos y hemorrágicos.
Las opciones del tipo de inhibidor de P2Y12 para la doble terapia antiplaquetaria y el tipo de monoterapia después de la interrupción de la terapia antiplaquetaria dual quedaron a criterio del investigador.
El fármaco más frecuente, en el grupo de terapia estándar, y la monoterapia más utilizada en el grupo de terapia abreviada, fue el clopidogrel.

Conclusión
En pacientes con riesgo hemorrágico elevado sometidos a intervención percutánea con Stentultimaster, la terapia de doble antiagregación abreviada se mostró no inferior para eventos adversos netos y eventos adversos cardíacos y cerebrales; y superior para el objetivo de eventos adversos hemorrágicos, sin incremento de eventos isquémicos.
Pese a algunas limitaciones del estudio, el mismo nos permite pensar que en pacientes con bajo riesgo de eventos isquémicos y alto riego de eventos hemorrágicos, la utilización de un stent de endotelización rápida sumado a una doble antiagregación plaquetaria abreviada puede ser una buena alternativa terapeútica.




Referencias
Journal of the American College of Cardiology
Volume 80, Issue 13, 27 September 2022, Pages 1220-1237

Editorial: "Adaptación al deporte versus miocardiopatías: ¿Cómo distinguirlas?"

  Adaptación al deporte versus miocardiopatías: ¿Cómo distinguirlas? Dra. Flavia Bilancieri.  Medica Cardióloga. Staff del servicio de ecoca...